El martes, 25 de marzo, dos integrantes del Proyecto Ranquines, una iniciativa que trabaja con personas con problemas de salud mental en situación de exclusión social, fueron invitados por el grupo de voluntariado Molokai –perteneciente a la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil de Salamanca– a una cena en la que compartieron su labor y experiencias solidarias.