Un grupo de participantes del Centro de Día de Salud Mental Ranquines disfrutó el viernes 28 de marzo  de una enriquecedora excursión al pintoresco pueblo de Juzbado, ubicado a pocos kilómetros de Salamanca. La actividad, organizada con el objetivo de fomentar la integración social y el bienestar emocional, permitió a los asistentes conectar con la naturaleza, explorar el patrimonio cultural y compartir una jornada de convivencia fuera de su entorno habitual.

Un Día en Juzbado: Arte, Naturaleza y Comunidad
Juzbado, conocido por su Museo de la Falla y su entorno natural privilegiado, fue el escenario perfecto para esta salida. Los participantes pudieron pasear por sus calles, admirar los murales artísticos que decoran el pueblo y aprender sobre la geología única de la zona. Pudimos admirar más de cuarenta poemas que leímos y recitamos. Además, el grupo contó con un guía de excepción, Javito, responsable y animador del Museo de la Falla.
«Este tipo de actividades son fundamentales para romper rutinas, reducir el estigma y promover la autonomía de las personas con problemas de salud mental», explicó uno de las profesionales del centro que acompañó al grupo. «Ver cómo se ilusionan con cada descubrimiento refuerza su autoestima y su sentido de pertenencia».
El Impacto de las Actividades Externas en la Salud Mental
Desde el Centro de Día Ranquines, destacan la importancia de organizar salidas terapéuticas como esta, que combinan ocio, ejercicio físico y socialización—elementos clave en los procesos de recuperación. Los participantes mostraron su entusiasmo durante toda la jornada, resaltando lo especial que fue para ellos «sentirse parte de algo más grande» y «disfrutar de la tranquilidad del campo».
La excursión finalizó con un almuerzo en grupo, en el bello parque de Valcuevo, donde compartieron anécdotas y reflexiones sobre la experiencia. El éxito de la iniciativa ha motivado al centro a planificar nuevas salidas en los próximos meses, siempre con el fin de mejorar la calidad de vida de sus usuarios.