El  jueves 20 de marzo el grupo Tribu, de mujeres de Ranquines que luchan por sus derechos, junto  otras  50 personas se congregaron en Puerta Zamora para participar en el Círculo de Silencio convocado por Cáritas Diocesana de Salamanca. En esta ocasión, para visibilizar las injusticias que siguen afectando a mujeres y niñas en todo el mundo, recordando que la lucha por la igualdad aún no ha terminado.

Tras el espacio de silencio inicial, una participante de Cáritas leyó un manifiesto, para recordar que “hace 50 años la ONU declaró el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer; una fecha emblemática para reivindicar los derechos de las mujeres y la igualdad de género en todo el mundo”.

El texto destacó los avances alcanzados desde la histórica Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, en ámbitos como la educación, la salud, la participación política, la paz o la eliminación de la violencia de género. Sin embargo, también se recordó que queda mucho por hacer“Este día no solo conmemoramos los logros alcanzados por las mujeres que nos precedieron, sino que recordamos los desafíos pendientes, para las mujeres que vendrán y por las que ya no están”.

Durante el círculo, Cáritas Salamanca reafirmó su compromiso con el empoderamiento femenino, apostando porque todas las mujeres puedan “nombrarse, reconocerse las unas en las otras, conocer sus derechos y reclamarlos”. Además, se puso el foco en las mujeres que sufren las consecuencias de conflictos armados, con especial mención a Gaza, Ucrania y la República Democrática del Congo.